Jóvenes sin importancia
¿Necedad? ¿Triunfo de la filosofía del mercado? ¿Autismo?
La cuestión es que a los jóvenes les interesan cosas casi “religiosas”, como la solidaridad. Pero no la política. O sea: desconocen qué significa ser sujeto político. Increíble.
Por lo menos es el caso de los jóvenes argentinos.
Investigación realizada por la Universidad de Palermo y TNS Gallup.
La Voz de la Nueva Generación
Para los jóvenes argentinos la solidaridad es un valor central: un 79% dijo que ayudar a quienes tienen problemas es uno de sus objetivos de vida. En lo que respecta a la política, el 74% manifiesta que no es una esfera relevante en su vida.
Mientras la familia, los amigos y la educación figuran también entre sus prioridades, la política y la religión despiertan menos adhesiones, según la encuesta hecha a 895 chicos y jóvenes de todo el país.

Buenos Aires, septiembre de 2008. La familia, los amigos y la educación figuran entre las cosas a las cuales los jóvenes les otorgan mayor valor en sus vidas; y mientras que la política no es una esfera relevante para ellos, la solidaridad es un objetivo importante, según un estudio titulado La Voz de la Nueva Generación y realizado en conjunto por la Universidad de Palermo y TNS Gallup, que apunta a entender mejor las prioridades y los objetivos de vida de la juventud argentina.
Para la investigación, que abarcará un total 6 informes, siendo “lo que a ellos les importa” el primero de la serie, se entrevistaron en forma directa a 895 jóvenes de todo el país, de entre 10 y 24 años.
“Este sondeo permite comprender las características y necesidades de los chicos e instalar en la sociedad un debate informado sobre algunas temáticas de interés general referido a un segmento que está muy poco investigado”, opinó Gabriel Foglia, decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Palermo y promotor de la investigación.
La familia es por lejos la institución más valorada, según reflejan los resultados del estudio, registrando los más altos niveles de importancia asignada (99%) y de satisfacción (98%); mientras, los amigos ocupan el segundo lugar, al ser considerados importantes por 9 de cada 10 de los entrevistados (87%).
Más allá de las críticas al actual sistema educativo, es interesante notar que un 87 % de los jóvenes asignan mucha importancia a la educación y además, la gran mayoría está satisfecha con este aspecto de su vida (81%). Sin embargo, a medida que los chicos crecen esta satisfacción parecería variar, según la edad y el nivel socioeconómico. Así, un 92% de los consultados de entre 10 y 13 años están contentos con su educación, contra un 74% de los de entre 18 y 24 años; y mientras, 95% de los jóvenes de alto nivel socioeconómico ven con satisfacción su educación, sólo comparte esta visión un 78% de los sectores bajos.
¿Mirar tele o navegar por Internet?
La encuesta revela que, en general, todavía la televisión pareciera ganarle a Internet en las prioridades de los jóvenes, pero esto cambia cuando se toma en cuenta el nivel socioeconómico. Mientras, un 57% del total de entrevistados piensa que la TV es importante contra un 37% que opina lo mismo de Internet, la relación se invierte cuando se considera los segmentos altos y medio altos (Internet 59% y TV 37%).
En lo que respecta a la política, no hay duda: la apatía es el sentimiento que prima en los jóvenes. El 74% manifiesta que no es una esfera relevante en su vida (vs. 21% que la considera importante) y hay una marcada insatisfacción respecto a este tema (solamente el 15% está satisfecho vs. un 70% que no lo está).
Aunque, el nivel de importancia aumenta levemente entre los adolescentes y jóvenes de clase media (27%), al analizar las opiniones por edad, llama la atención que aquellos que ya ejercen el derecho a voto (los individuos de 18 a 24 años) son justamente los menos interesados en la política (sólo el 19% la considera importante), y también los más insatisfechos con la misma (76%).
Al ser consultados sobre la religión, en cambio, las opiniones se encuentran más divididas: si bien la mayoría la considera importante (55%), un 43 % cree que no lo es tanto. La importancia asignada aumenta a medida que desciende el nivel socioeconómico (49% en el nivel alto vs. 57% en los niveles bajos), se pierde con la edad (48% entre los de 18 a 24 contra 66% entre aquellos de 10 a 13 años) y es marcadamente más alta en el Interior del país (60%). Tanto en la Capital Federal como en el Gran Buenos Aires, 6 de cada 10 no le asignan importancia.
Objetivos de vida
Además, la investigación buscó a través del planteo a los chicos de una serie de afirmaciones indagar diferentes aspectos de la personalidad y los sueños de los más jóvenes.
Por un lado, sentir que ejercen cierta autonomía individual es fundamental para la mayoría. Así, la frase que despertó mayor adhesión –y que alcanzó el 92%– fue “Procuro ser yo mismo más que seguir a los demás”, seguida por “Decido por mí mismo los objetivos de mi vida”, con el 84% de respuestas favorables. Ello no impide que conviva con cierta preocupación por ser bien valorado por su grupo de amigos: 4 de cada 10 entrevistados están de acuerdo con la frase “Hago mucho esfuerzo para estar a la altura de las expectativas de mis amigos” .
“Uno de mis principales objetivos es ayudar a quienes tienen problemas” resultó ser la afirmación que logró el tercer lugar con el 79%, lo que demuestra que los jóvenes valoran la solidaridad y la cohesión social. Esta opinión es más marcada entre las mujeres (85% contra 74% de hombres), los más chicos (84% entre los de 10-13 años vs. 78% después de los 18 años) y los sectores bajos (80% contra 74% entre los altos).
Sin embargo, junto con este marcado altruismo convive una marcada aspiración por ganar dinero. La frase “Uno de mis principales objetivos es ganar dinero” tuvo un 75% de respuestas positivas. Esta proporción crece entre los hombres (79% vs. 71% entre mujeres). En cuanto a la edad, si bien el deseo de ganar dinero es más fuerte entre los jóvenes de 18-24 años (81%), cabe remarcar que el 64% de los de 10-13 años están de acuerdo con esta frase.
Además, la nueva generación tiene un marcado color verde: obtiene más apoyo la idea de ser un “referente del medioambiente” – 56% - que un “líder en la comunidad” (32%). La protección medioambiental es marcadamente relevante entre los más chicos (llega al 68% entre los 10-13 años) y también crece entre las mujeres (60% contra 51% de los hombres). La onda verde está menos presente en el público de la Capital Federal (37% contra más de 50% en el GBA y el Interior del pais).
“El estudio nos muestra distintas caras de una misma generación en la que se destaca la importancia de la familia, la educación, la valoración de la autonomía, una marcada apatía política, y un espíritu verde y solidario que convive con las ambiciones económicas personales”, sintetizó Constanza Cilley, directora de Investigación de TNS Gallup.
En cuanto al deseo de liderazgo en la comunidad, alcanza a un tercio del total; sin embargo, desciende con la edad (41% de los más chicos vs. 27% entre los de 18-24 años) quizás fruto de la apatía política observada. Las clases baja y media se muestran doblemente más interesadas por este rol que la clase alta (3 de cada 10 vs. 15%) y los hombres son más propensos que las mujeres (35% vs 30%) a tener este objetivo.
Y, más allá de los problemas personales que pudieran tener y de los vaivenes del país que muchas veces los afecta, pareciera que los jóvenes argentinos son felices. Según reveló la investigación, 9 de cada 10 dicen serlo.


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