Dejar morir a un hijo por razones religiosas
El niño de 13 años se llama Daniel Hauser, sufre de linfoma de Hodking (tratable) desde hace unos meses y en cuanto fue diagnosticado fue tratado con quimioterapia. Hace unas semanas los oncólogos informaron a la familia que había el cáncer había recidivado en los pulmones, debían reiniciar la quimioterapia y radioterapia por lo tanto, pero hay más de un 90% de posibilidades de superarlo. Hasta aquí, una triste historia de un niño enfermo de cáncer, pero con probabilidades de curarse, hasta que entró la religión. Daniel y su familia son ultra-católicos naturistas. Y es aquí donde se tuerce todo, en vez de continuar el tratamiento el niño y la madre han dicho que han perdido la fe en la medicina y han huido.Pero ¿de quien huyen? pues de los Servicios Sociales de Minnesota, a quienes la justicia les ha dado la razón al denunciar a la familia, pues el no tratar al niño supondrá su muerte, no llegando probablemente a los 18 años si quiera. ¿A dónde han huido? al parecer a méxico, donde existen abundantes centros donde dicen curar el cáncer a base de rezos, hierbas y vitaminas. Pueden ser condenados a 2 años de presión, ¿pero puede una madre anteponer sus creencias a la vida de su hija? En mi modesta opinión no, de acuerdo con los Derechos Humanos y Derechos del Niño Daniel tiene derecho a recibir atención médica cuando así lo necesite, también a que sus creencias sean respetadas, pero siempre prevalece un derecho básico e inalienable, el derecho a la vida, derecho que su madre le está coartando en mi modesta opinión.
Tags: Actualidad, Temas Sociales

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