Basta de Psi… Que vuelva la Phi…
Busca “Ingrima” evidenciar cercanía de la filosofía con vida diaria
A fin de introducir a la población en general al pensamiento filosófico y que analice con más profundidad aspectos importantes de la vida que desarrolla en lo cotidiano, fue creada la revista Ingrima. (1)
Josu Landa
Filosofía, antropología social, historia, poesía y teoría política son algunos de los temas que aborda esta publicación, dirigida por el profesor de la Facultad de Filosofía y Letras, de la Universidad Nacional Autónoma de México, Josu Landa.
En entrevista con Notimex, Landa manifestó que la publicación busca llamar la atención no sólo de especialistas, sino también de aquella gente sensible que pueda estar fuera del ámbito académico y que busque una nueva manera de ver la vida.
El catedrático nacido en el País Vasco en 1953 (fuentes más precisas lo dan nacido en Caracas, Venezuela y sí criado en el País Vasco (2)) y nacionalizado mexicano desde hace 20 años, explicó que se trata de que la filosofía esté presente también en un medio que está dominado por las religiones, las ideologías y las publicaciones de muy baja calidad, como lo son aquellas de superación personal.
Aseveró que la filosofía tiene respuestas que, sin ser acabadas ni recetas, sí ofrecen un pensamiento profundo respecto a aquellos aspectos que sí atañen a la gente, como los valores éticos, el placer, el dinero, el castigo o el dolor, entre muchos otros.
“Wake up
I wait, but can you see what’s wrong?
Like you I fell into the problem”
Wake Up
Track 2. Album Emigrate. 2007
Emigrate

Lo que busca cumplir la revista, advirtió, es abrir un campo a los especialistas para que la gente pueda aprender a pensar en lo posible acerca de estos temas.
La filosofía, añadió, no es un almacén de teorías a la espera de un sin fin de interpretaciones, al contrario, es una actividad dirigida a construir el sentido, tratando de impulsar una superación ética de la persona; más aún: tratando de ofrecer una vía de salvación personal distinta a la que puedan ofrecer las religiones.
En realidad, abundó, la filosofía está presente en la vida de mucha gente, sólo que con ella ha ocurrido lo que sucede con otro tipo de discursos, que es susceptible de ser manipulada y muchas veces esa presencia no es la adecuada.
Un ejemplo de ello es cuando se trata de presentar teorías dogmáticas sustentadas supuestamente en librepensadores de prestigio, expuso el también escritor que en 1997 recibió la Orden “Andrés Bello” en Venezuela, una de las más prestigiadas de Latinoamérica.
“Sabemos que estamos en un terreno movedizo, porque también los medios se prestan a la manipulación, pero estamos con la esperanza de que vamos a proponer líneas de pensamiento adecuadas. La filosofía pretende entrar en ese ámbito proponiendo una nueva manera de ver las cosas”, aseguró.
Con un tiraje de 1.300 ejemplares, el filósofo advirtió que la publicación no es un órgano que haga propaganda en favor de ninguna doctrina o ideología, ni es el típico espacio donde confluyen textos sin que realmente dialoguen. Lo que pretende es hacer pensar, al mismo tiempo que piensa en conjunto.
Así, el primer número estuvo dedicado a los valores éticos, en el que participaron pensadores como Ambrosio Velázquez, Gilberto Guevara Niebla, Eugenio Trías, Bolívar Echeverría, Eduardo Milán y el mismo Josu Landa.
En el segundo número, abundó, participaron los especialistas Armando Rojas Guardia, Leticia Flores Farfán, Ernesto Priani y Elsa Cross, quienes dialogaron sobre el tema del placer, visto desde su concepto general pero también del ontológico, su razón y sus dimensiones, entre otros ángulos.
El siguiente número, adelantó, abordará el tema del dinero, no de la economía como tal, pues es una realidad mucho más presente que, aunque podría estar en las bolsas de todos, es algo muy difícil de recibir, manejar y adquirir, de forma tal que inspira un sentido para la vida común y que puede convertirse en angustias o presiones.
Comentó que el dinero puede convertirse también en una valoración tal vez humanamente negativa, al ser algo que pertenece al ámbito de lo simbólico, del que no se puede prescindir para que haya una existencia material. Pero que en el terreno del alma, de los agentes de tipo interior, se convierte en un problema difícil de manejar, concluyó.
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Comentario
La nobleza de una intención invalida toda abstinencia ideológica (política o religiosa): está viciada de moral. Pareciera que esta máxima inédita y quizás considerada estúpida, le cabe a la propuesta de Ingrima si nos atenemos a lo dicho por su director en las líneas de más arriba.
Cuando se pretende “una nueva manera de ver las cosas” se cae en la ilusión de “mirar cambiando solo la graduación del cristal con que se mira”.
Mientras el bien y el mal tengan la categorización dominante (o sea el color del cristal), mientras la soberbia humana no sea puesta en duda, las miradas serán cómplices del statu quo.
La filosofía a mí modesto entender (como siempre digo) existe en el abrir preguntas.
Más allá de las respuestas está la vida… Pero no en el cielo, sino en la mente.
Más acá está el existir, con su “malla” de ilusiones.
RD
(1) http://senderodelpeje.com/sdp/contenido/2008/11/15/75575
(2) – Naciste en Venezuela y creciste en el País Vasco, sin embargo, tu obra se ha desarrollado en México, ¿cómo convives con los poetas mexicanos de la generación de los cincuenta, te sientes parte de ella?
– Digamos que ciertos horrores de la historia política del siglo xx me alcanzaron un poco más que a otros –también menos, sin duda– y eso hizo de mí un extranjero total. Tengo esta conciencia desde niño, porque ya en las zonas petroleras de las sabanas orientales de Venezuela los demás niños y muchos mayores me señalaban como un “musiú”, la palabra más usual, en los cincuenta, para nombrar despectivamente a los emigrados y sus descendientes. Cuando mis padres me enviaron, junto con mi único hermano, al País Vasco, para educarnos en su misma atmósfera y para estar mejor preparados ante la siempre esperada, eternamente inminente y nunca cumplida caída del franquismo, éramos los venezolanos, los americanos. Y, por supuesto, aunque ya llevo aquí, en México, veinticuatro años y soy mexicano por decisión propia, para la gente sigo siendo venezolano o vasco o las dos cosas a la vez, según la circunstancia. En ningún momento me he sentido rechazado en ningún país. En México sólo he conocido hospitalidad, comprensión y solidaridad y nunca podré agradecerlo lo suficiente. Tengo excelentes relaciones con los más reconocidos exponentes de la generación de los cincuenta en México –e incluyo con quienes viven aquí, pero vienen de otros países. Lo mismo digo respecto de algunos de los mejores poetas mexicanos de otras generaciones.
Reportaje en http://www.jornada.unam.mx


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