Amor y espanto
“Si bien (Gilles Lipovetsky) acepta que la lógica comercial invade todos los terrenos de la vida, no por ello piensa que acabe con los valores, las creencias, la política, y mucho menos con el amor”.
Comentario sobre su libro La felicidad paradójica
Acaba de estar en España presentando su libro “Familia y amor”, editado por Taurus. Se llama Luc Ferry, hombre de confianza del presidente francés Sarkozy. Y según declaraciones difundidas por la agencia EFE, parece convencido en el poder sanador, en la capacidad del “amor” para reconvertir al sujeto humano.
Una de sus opiniones:
“Mayo del 68”… fue “el paso necesario a la globalización liberal y hacia la victoria del matrimonio por amor en el que se funda esta revolución ‘societal’ (de las costumbres), que no es política, ni económica”, destaca.
Imposible no pensar en Lipovetsky. Tampoco es posible evitar la pregunta sobre si estos dos filósofos están haciendo una chanza a la humanidad o hablan en serio.
Espanto
Amor quizás sea el concepto más difundido en la historia de la humanidad. Puede que quede relegado por el de Dios.
Por lo que pensar que la “victoria del matrimonio por amor” es el eje de una revolución en las costumbres resulta por demás “inocente”.
Mientras esto piensa el francés, en Yemen ocurre lo siguiente:
Una “Niña de 8 años pide divorcio ante tribunal en Yemen”. La menor yemení tuvo que refugiarse en un juzgado para pedir que un juez le ayude a conseguir la separación después de que su padre la forzara a casarse y a vivir con su marido de 30 años”. Su nombre es Nayud Mohamad Naser.

Se puede decir que por más que el “marido de 30 años” ame a esta niña, por más que en este “negociado” con el padre el “amor” haya sido el móvil, se trata de una aberración. (1)
Porque ocurre, también, que en la historia del “concepto amor” y su “ejecutor”: el humano, abunda el espanto.
Para qué recordar que por amor a divinidades de todo tipo se ha hecho la guerra infinidad de veces.
Ferry quizás diría que el amor como el lo observa es más una “emoción bondadosa” (el encodillado es propio del quien escribe este blog). Pero también es ese mismo “amor” que genera asesinatos diarios de mujeres por sus “hombres”. (2)
Conclusión
¿No tienen los intelectuales, con gran influencia en el pensamiento de las personas y en el ámbito global, la obligación de no simplificar?
Ricardo Duró
Periodista y ensayista
(1) www.elmundo.es
(2) Ver en este blog el post Todas las ciudades son “Ciudad Juarez”.

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