Adultos en peligro
Simplemente dos noticias, casi intrascendentes.
Pero, bajo la bruma del smog ciudadano, en medio de la explosión terrorista o accidental diaria que nos golpea las retinas, sin duda es información que puede ser reflexionada como síntoma.
¿Puede ser la fiebre originada en una patología social nueva y aún sin nombre?
Cuestión de edad
Estados Unidos. “El índice de suicidios entre personas de 45 a 54 años de edad se incrementó en casi un 20% de 1999 a 2004, el último año estudiado…”. Lo que significa que “…hay un problema de predisposición en la sociedad”, según expresó Eric C. Caine, codirector del Centro para el Estudio y oa prevgención de los suicidios en el Centro Médico de la Universidad de Rochester, Nueva York. (1)
Cuestión de dinero
Argentina. “Cuando vamos de piqueteros”, es el título de un trabajo realizado por la sociologa María Cecilia Ferraudi Curto, en el que analiza un “movimiento social” nacido en este país. En el, tras la investigación sostiene que no existiría una “identidad piquetero”. Esto tras constatar que distintos miembros de una misma familia reciben planes de organizaciones que responden a concepciones políticas diferentes, y que “la obligación de marchar” no es tanto individual, sino que parte de una “división familiar del trabajo”. La autora sugiere una conclusión: la “multiplicidad de pertenencias” (ideológicas o de sectores políticos) implica la opción de multiplicar los medios de ingreso económico, en un grupo social altamente desprotegido. (2)
Cuestión opinable
Sociedad global. Cuando la información nos atraviesa vertiginosa, instantánea e imparablemente, la mente no hace sino procesar lo que recibe. Poco “espacio mental” queda para sintetizar datos (tomados justamente de la información circulante). Esto limita las posibilidades de elaboraroración de una idea respecto de “esa” información. La que está circulando permanentemente, siendo causa de “vació conceptual”.
Estimo que el suicido puede ser efecto de esta situación, en una multiplicidad causal. Y claro que también puede serlo la plenitud conceptual, como le ha ocurrido a los “poetas malditos” de la historia contemporánea, o ha algunos músicos populares en el siglo pasado.
Pero en este caso, la noticia no habla de suicidas “geniales” como Novalis, sino de personas comunes.
Ocurre que hemos sido “culturalmente procesados” para nuestra focalización en el dinero y su consecución. Este es el objetivo de todo profesionalismo, artes y oficios. Este es el objetivo de los nuevos “llorones” de la política, llamados “piqueteros” en la Argentina. Entre ganar dinero de una manera profesional, liberal, socialista o piqueteril, no hay diferencia en la globalización.
Cuando hablo de profesional también estimo como tal a la Mafia y los tráficos varios, la política y las industrias medicas, militares, etcétera. El objetivo económico “licua” otros objetivos de vida y “quema” el profundo valor de la existencia.
La sociedad global, y sigue siendo esto una cuestión opinable, nos está lentamente convirtiendo en “prosumidores” (Tofler, Fitoussi, Bauman…). Nos producimos para consumirnos y en esta “traslación”, el plus valor resultante, lo que sería nuestra ganancia, no nos pertenece.
Entre el suicidio de quien es exitoso (los datos del primer párrafo no están ligados al alcoholismo ni a la droga o la pobreza), la venta del servicio como “número” que incrementa la masa de apoyo “popular” de un político, existe una correlación funcional al sistema, según puede interpretarlo una mirada crítica.
Ricardo Duró
Periodista y ensayista
(1) The New Cork Times. 01.03.2008
(2) www.revistaenie.com.ar



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