Religión y lógica comercial
La lógica comercial sigue cada vez más a la lógica religiosa. Y viceversa.
Nada hay criticable a los modos de desarrollo de la humanidad. Pero es dable preguntarse si este “formato” de expansión implica alguna vía de acceso al necesario “salto cualitativo” que se hace cada vez más urgente. O somos mejores como “criaturas” de una raza extinguible que es la Humana, o no continuaremos sino como “deformaciones” brutales de nuestro origen “animalesco”.
Lugares comunes
Amor: la palabra más pronunciada por los discursos: amor al prójimo, a Dios, a los hermanos, a los hijos, a sí mismo en última instancia.
Deseo: la mayor sensación como promesa, utilizada por “todos”: deseo de agradar a Dios, de satisfacción, de sensualidad, de estar “unificado” en “uno mismo”, deseo de superar el dolor de existir.
Felicidad: búsqueda banal de todos los sujetos. (1)
La noticia
Viernes 14 y sábado 15 de marzo. Por la tarde noche, en ambas jornadas, miles de fieles (las estimaciones van de 100 a 350mil) evangelistas se reunieron en la Avenida 9 de Julio de la ciudad de Buenos Aires. El objetivo fue un festival del pastor evangélico Luis Palau.
La palabra más escuchada: Jesús.
La lógica
En lo religioso el objetivo fue, como lo expresó Palau, la transmisión del mensaje evangélico a la mayor cantidad de personas posibles. En lo comercial casi lo mismo, con el foco puesto en el posicionamiento de la marca Palau; esta es una evaluación de quien escribe.
Si se observa el perfil de la publicidad de convocatoria, se entiende claramente el objetivo personal del Pastor. Se instala la lógica publicitaria de la marca por sobre el “mensaje de Jesús”. Así, encima del concepto universal de “entrega y bondad” cabalga la persona humana con nombre y apellido.
Conclusión
No es nuevo: la fe mueve miles y millones de personas. Quizás aún sea la máxima fortaleza de los monoteísmos. Pensemos en reuniones similares del Islamismo o del Cristianismo. Pero la conclusión no puede ser muy diferente en uno y otros casos. El rédito siempre es para las personas que lideran estas “expectativas humanas de felicidad” fácil.
Se debe tener en cuenta que toda entrega implica una pérdida. Aún la entrega a la fe.
Claro que tranquiliza… Pero indudablemente aleja del principio de realidad.
Ricardo Duró
Periodista y ensayista
(1) felicidad.
(Del lat. felicĭtas, -ātis).
1. f. Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien.
Fuentes:
www.lanacion.com.ar
www.clarin.com.ar


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Con fecha 19 de marzo apareció una información que suma en el sentido del artículo al que agrego este comentario. Apareció en Santo Domingo, con referencia a las elecciones locales. Y rescato este párrafo…
“Nadie puede pretender que la política de hoy día sea bella o limpia, pero ésa es una de las razones por la cual los cristianos estamos llamados a participar en ella…”. La idea es observar hasta donde religión, manejo de dinero y política están relacionados.
Título original de la nota: “Los cristianos y la política”. www.clavedigital.com