Miedo y tecnología
“Desaparecen las computadores y los satélites y pasamos de la Era de la Información a la Edad de Piedra”.
Logan Cale, personaje de la serie Dark Angel
-1×15 Refugio (Haven)-
creada por James Cameron y Charles H. Eglee.
Hemos perdido el miedo a la muerte. Ese “regulador” de la violencia que otrora fuera componente de la ecuación social y moral, hoy se torna estúpido. Vivimos inmersos en un “fantasmal escenario de peligro constante”… Esto nos ha hecho prácticamente inmunes a la amenaza de perdida de la vida.
Existir es tan estresante que cada vez más personas piensan en vivir velozmente cada instante, para así sentir que se existe.
Adormecidos por cuestiones menores –fundamentalmente ligadas al dinero y distintas formas de “poder”- ya comenzamos por el “asesinato del planeta”. La autodestrucción puede y debe ser colocada en el centro de una discusión seria.
En el libro “Política de la ilusión” sostengo que el hombre es artificial… “Nada piensa en la naturaleza” (1). El pensar, esa producción inmaterial “humana, tan humana”, que se concreta tras innumerables procesos bioquímicos y puede dar lugar a la “invención de lo artificial”, jamás ha surgido de la “madre” Naturaleza.
…“lo natural y lo artificial” se presentan conformando dos categorías:
A) sin lengua: “lo animal, vegetal y mineral”, e incluyamos lo astronómico.
B) con lengua: lo humano. (1)

tecnología:
1. f. Conjunto de teorías y de técnicas que permiten el aprovechamiento práctico del conocimiento científico.
3. f. Lenguaje propio de una ciencia o de un arte.
Real Academia Española.
La noticia
Existe un fantasma que cada día tratan que esté más vivo. Sin embargo, como sugiere Roxana Morduchowicz, doctora en Comunicación, tenerle miedo a la tecnología, a los medios electrónicos y los efectos sobre la conducta de los niños y jóvenes no se justifica. Y sostiene que “el 90% de los jóvenes usa regularmente Internet y el mayor uso es el chat. El uso que hace el chico con la computadora es el más solitario (lo hace solo), sin embargo, la función que más elige es social y comunicativa. Además, cuando les preguntamos a los chicos cuál es su actividad favorita, la primera opción que elegían era siempre salir con amigos. Es decir, aunque pasan más tiempo con los medios, los chicos eligen estar con amigos fuera de la casa. ¿Por qué pasan más tiempo con los medios? Por el crecimiento urbano, por la inseguridad, porque los padres no quieren que salgan tanto. Esas son decisiones de los adultos y no de los adolescentes”. (2)
Sin miedo pero críticamente sería la opción que está faltando ejercitar. Ninguna tecnología, ni siquiera la “tecnología de la ternura” -o la del cuchillo- es peligrosa en sí misma. Esto no implica que pueda devenir en asesina. El cuchillo puede servir para cortar pan, pero también para matar. Aquí está el meollo del problema. ¿Qué conceptos guían la mano de quien porta un chuchillo? ¿Con qué escala de valores utilizamos la tecnología y a los medios electrónicos? Si es para transmitir imágenes a satisfacción de los aspectos más primarios del sujeto humano el resultado será la degradación social, la disociación. O sea, toda tecnología triunfante sin la “compañía del pensar crítico” debe ser “pensada”. No por ser adultos somos responsables de nuestros actos, se impone comenzar a discutir la cuestión.
El miedo paraliza, como mínimo. Pero también produce adhesión involuntaria, puede generar dependencia en quien valora la causa del temor. Podría homologarse al síndrome de Estocolmo.
Sin embargo, el miedo vital, el que surge de la conciencia de nuestra finitud, nos hace precavidos y con una “natural” curiosidad. Se puede considerar que hay evolución cuando se “metaboliza” el miedo y cada sujeto produce mejoras sustanciales en su “formato” biológico, psicológico y energético.
Ricardo Duró
Periodista y ensayista
(1) Política de la ilusión, Ediciones del Signo. Diciembre de 2005.
(2) Publicado el pasado 6 de abril. www.lanacion.com.ar
Tags: Actualidad, Opinión

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“Desaparecen las computadores y los satélites y pasamos de la Era de la Información a la Edad de Piedra”.
Si utilizamos el femenino de “computador” estaría bien escrito “las”, lo que no ocurrre en esta cita. Supongo que será un lapsus del teclado.